Nuestra historia

La historia de nuestro colegio parece obedecer a la máxima del jesuita Tomás Morales, que recuerda a cada uno de nosotros que NO NOS CANSEMOS NUNCA DE ESTAR EMPEZANDO SIEMPRE. Esto les ocurrió a Román de Moronati y a su cuñado José Allende cuando en 1921 sentaron las bases juridico-económicas para fundar,provisionalmente, en un chalé de Indautxu, las clases de enseñanza secundaria de un centro regentado por la Compañía de Jesús.

De forma paralela, el arquitecto José Mª Basterra  convirtió las dependencias de aquella pequeña residencia-seminternado, apta solo para 80 alumnos, en un edificio de nueva planta con claustro (1924) e iglesia anexa de estilo neorrománico e historicista( 1930). El centro educativo será, desde su emplazamiento en doctor Areilza, una referencia icónica para toda aquella zona del Ensanche que era reticente a trasladarse desde el Casco Viejo, el Bilbao “de toda la vida” a aquella zona de huertas desperdigadas del viejo Abando…

Indautxu, siempre empezando, siguió creciendo, aunque fuera diseminado clandestinamente por varias sedes de nuestra villa, en virtud del Decreto constitucional de la II República que disolvía a la Compañía de Jesús. El nuevo edificio sería Escuela Normal de Maestras, la recién inaugurada iglesia desacralizada. En plena Guerra Civil, sede del batallón Tomás Meabe…Terribles años treinta en que la amatxu de Begoña vio cómo sus chavales, ya hombres, se desangraron en ambos bandos…

De la monarquía de Alfonso XIII y la dictadura de Primo de Rivera a la II República y tras una guerra fratricida, bajo el manto protector de su madre, Indautxu siguió empezando en el curso 1937-38 gracias al proyecto del arquitecto Ricardo Bastida, padre y profeta del nuevo urbanismo bilbaíno: él fue el artífice del pabellón racionalista de Mª Díaz de Haro (1940) con su Escuela de Química (1946)

El” boom”urbanístico de los sesenta dejó su impronta en otro volver a empezar con  la firma de Sáez de Aguirre y Galdós y el pabellón de estudios primarios de Alameda de Urquijo, con capacidad para 800 alumnos. Indautxu confirmaba su sede en su cincuentenario de 1971, refrendado por el P.Arrupe en mayo de 1970, negándose a especulaciones inmobiliarias muy en boga y reafirmando su deseo de dar respuesta a los nuevos tiempos, tiempos que urgían a educar hombres y mujeres para los demás.

Lo de “mujeres” quedó para el curso 1986-87, cuando se incorporaron las primeras valientes que hoy en día son madres de buena parte de nuestro alumnado. Finalmente y en 2005 el edificio-puente del arquitecto navarro Blasco, fiel a su maestro Moneo diseña, como metáfora arquitectónica, el popular edificio así conocido por todos y las nuevas dependencias y aularios en rabioso estilo minimal, acorde con el nuevo impulso bilbaíno del Guggenheim. Este edificio es un abrazo entre los años veinte y la dura posguerra de los cuarenta: al mismo tiempo, un sí rotundo a un colegio y a una enseña, la de Jesús, con mucho pasado, casi cien…pero con mucho, muchísimo futuro: nuestro propio alumnado. Siempre empezando.

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